La otoplastia es un procedimiento quirúrgico diseñado para corregir la forma, posición o tamaño de las orejas. Es especialmente común para tratar las llamadas orejas prominentes (orejas en asa), ayudando a mejorar la armonía facial y la autoestima del paciente.
La otoplastia generalmente se realiza bajo anestesia local con sedación (en adultos) o anestesia general (en niños). Durante la cirugía, se remodela el cartílago auricular para reposicionar las orejas más cerca del cráneo o corregir su forma. Se realiza a través de una pequeña incisión detrás de la oreja, lo que permite ocultar las cicatrices de forma discreta.
El procedimiento suele durar entre 1 y 2 horas, y en la mayoría de los casos es ambulatorio.
Como toda cirugía, la otoplastia conlleva ciertos riesgos, aunque son poco frecuentes cuando se realiza por un cirujano certificado:
Después del procedimiento, se colocará un vendaje alrededor de la cabeza para proteger las orejas y mantener su nueva posición. Las recomendaciones habituales incluyen:
La mayoría de los pacientes pueden volver a sus actividades habituales entre 5 a 7 días después de la cirugía.
Realizar una otoplastia con un cirujano plástico certificado garantiza un diagnóstico adecuado, técnicas quirúrgicas actualizadas y mayor seguridad en todo el proceso. Además, se considera la armonía facial completa para lograr un resultado natural y duradero.